Esguince de tobillo

Debido al gran número de casos que últimamente recibimos en la clínica por este motivo, me he decidido a escribir sobre él.

El esguince de tobillo, que aunque pueda sonar exclusiva a lesión deportiva, es una lesión muy común en la vida diaria. Desde un simple “traspiés” a una caída más aparatosa todos somos susceptibles a sufrir este tipo de lesión.

En este articulo vamos a explicar de forma breve qué es, en qué consiste, los tipos y los cuidados que debemos seguir si sufrimos este tipo de lesión.

¿Cómo se produce?

Un esguince se produce debido a un movimiento forzado de torsión hacia dentro (inversión) o hacia fuera (eversión), siendo más frecuente el de inversión. Lo que ocurre con este movimiento forzado de tobillo es que se produce una gran tensión en los ligamentos que acaban comprometiendo su estructura (lesión).

Clasificación

Dependiendo de la magnitud de la lesión sobre los ligamentos se clasifican en 3 tipos.

  • Grado I. Leve. Distensión ligamentosa, puede haber alguna microrotura. Suele cursar con inflamación más o menos acusada, dolor local y ligera impotencia funcional por el dolor.
  • Grado II. Moderado. Rotura parcial del ligamento. Cursa con inflamación moderada, hematoma, dolor local e impotencia funcional pudiendo estar afectada la estabilidad de la articulación.
  • Grado III. Grave. Rotura completa del ligamento.

Cuidados iniciales

Las primeras 24-72h para evitar que la lesión se extienda debemos adoptar el método “RICE”:

  • Reposo relativo.
  • Hielo (aplicaciones de 20′ máximo protegiendo la piel de la zona).
  • Compresión (mediante un vendaje o una tobillera).
  • Elevación (por encima del nivel del corazón).

También podemos realizar baños de contraste frio-calor para rebajar la inflamación y movilizaciones suaves de tobillo en toda su amplitud respetando siempre el dolor.

Aunque lo más recomendable es acudir a tu fisioterapeuta, que valorara la magnitud de la lesión y te ofrecerá el plan de tratamiento y los consejos necesarios para solucionar el problema rápida y eficazmente.

En Fisiother además contamos con la tecnología INDIBA ACTIV que aumenta el proceso de recuperación de los tejidos disminuyendo así el tiempo de recuperación.

Y recuerda, un esguince mal “curado” tiene más probabilidades de volverse a lesionar y, a que a la larga, queden secuelas.

Fisioterapia en el deporte

En la actualidad, recibimos un bombardeo constante sobre la importancia de realizar ejercicio físico para mantener un nivel de salud bueno y prevenir patologías tanto cardíacas como musculoesqueléticas. Como ya hemos comentado en el blog que publicamos anteriormente sobre el ejercicio físico, se sabe que nos aporta multitud de beneficios físicos, psicológicos y fisiológicos.

El problema, es que en ocasiones nos tomamos los consejos médicos al pie de la letra sin prestar atención a posibles errores que cometemos cuando empezamos a hacer ejercicio.

En este pequeño artículo que publicamos, te contaremos el papel que desempeña la fisioterapia en este mundo.

 

¿Qué me puede aportar la fisioterapia deportiva?

Es otra rama dentro de la fisioterapia que va dirigida a todo tipo de personas que realizan deporte de manera preventiva o a nivel aficionado, hasta atletas de alto rendimiento.

 

El trabajo del fisioterapeuta dependerá del tipo de ejercicio que realice la persona y el momento en el que recibe el tratamiento porque existen diferentes maniobras que buscarán la activación muscular (si el tratamiento es anterior a realizar la actividad) o de descarga y liberación muscular (si es posterior al ejercicio). De cualquier modo, ambas maniobras nos ayudarán a mejorar el rendimiento, a evitar lesiones y a mantener el nivel muscular y estructural en condiciones óptimas.

Además, el trabajo de prevención es fundamental en personas que realizan ejercicio; aquí el fisioterapeuta tiene un amplio abanico de técnicas y métodos que nos servirán para conseguir el objetivo, entre ellas se encuentran:

  • Vendaje funcional.
  • Masaje de descarga.
  • Estiramientos pasivos.
  • Ejercicios activos resistidos.
  • Trabajo de propiocepción.

 

¿Y si ya estoy lesionado?

Si te encuentras en esta situación, es importante descartar patologías graves como posibles fracturas o lesiones que necesiten intervención quirúrgica.

A partir de ahí, el trabajo del fisioterapeuta es fundamental para la correcta recuperación de la lesión mediante agentes físicos o planificando una rehabilitación estructurada basada en ejercicios de estabilidad articular, trabajo propioceptivo, fortalecimiento muscular y estiramientos pasivos.

En este punto, sería aconsejado realizar un trabajo multidisciplinar con un preparador físico para adecuar la progresión y la vuelta al deporte para mejorar detalles técnicos y evitar recaídas en la lesión.

Desde Fisiother, contamos con un grupo de profesionales titulados y formados en diferentes técnicas (vendaje, punción seca, fibrólisis instrumental, Indiba Activ…).

Pásate a vernos y resolveremos tus dudas para que sigas haciendo deporte.

Fisioterapia y Terapia manual ortopédica

Cuando vamos a nuestro fisioterapeuta, lo que esperamos habitualmente es que nos tumbe en la camilla y nos trate con sus manos. Podemos decir que cuando esto ocurre, nos están aplicando terapia manual. En la carrera estudiamos técnicas de todos los ámbitos de la fisioterapia (traumatología, neurología, pediatría, gerontología, deportiva…) y luego normalmente nos especializamos en el campo al que nos vayamos a dedicar. Es por esto que los que trabajamos con terapia manual, nos hemos formado en posgrado en alguna o en varias de estas técnicas.

Por resumir, existen dos enfoques generales de tratamiento manual: uno es el de la osteopatía y el otro el de la fisioterapia demostrada científicamente (rama en auge en los últimos  tiempos). De la osteopatía ya hemos hablado en otras entradas, sin embargo, existe otro enfoque de la terapia manual menos conocido, aunque no menos importante: la terapia manual ortopédica (segundo enfoque de los que acabamos de mencionar).

Un terapeuta manual ortopédico es aquel que se basa en la evaluación y el tratamiento de las disfunciones neuro-músculo-esqueléticas fundamentándose en el razonamiento clínico, la evidencia científica y clínica, y abordando la esfera biopsicosocial (estado físico, psicológico y entorno) de forma individualizada.

 

El enfoque de tratamiento a través de la terapia manual ortopédica se basa principalmente en la completa evaluación del sistema neuro-musculo-esquelético y su funcionalidad, para saber a qué nivel de la estructura o estructuras se encuentra la disfunción. Esto resulta fundamental a la hora de intentar explicar cómo se correlaciona esa disfunción con la limitación funcional o con el dolor, y totalmente necesario para saber cómo dirigir el tratamiento: si hacia la mejora de los síntomas, o hacia la mejora de dicha funcionalidad.

Técnicas

Las técnicas de tratamiento dentro de la terapia manual ortopédica que se utilizan en consulta son la movilización articular lenta (técnicas como Maitland o Mulligan), manipulaciones articulares (o movilizaciones de alta velocidad y baja amplitud), estiramiento muscular, movilización neuromeníngea (en atrapamientos neurales, por ejemplo), técnicas de masaje (que también pueden ir acompañadas de movilidad articular), y técnicas de propiocepción, estabilización, y ejercicio terapéutico para mejorar la fuerza o la resistencia (para evitar recidivas en una lesión).

Es por esto último, que el paciente tiene un papel fundamental en su propia recuperación, ya que el ejercicio terapéutico también se puede englobar dentro de la terapia manual ortopédica, sin necesariamente hacerse en camilla (de hecho muy pocas veces se hace). Nunca hay que olvidarse de que prácticamente en todas las patologías, el tratamiento no acaba en la camilla, si no que un peso muy importante del tratamiento se lo lleva el ejercicio activo, ya sea con los ejercicios que manda el fisioterapeuta para casa, como el ejercicio activo que se realiza de forma periódica para garantizar la mejora a largo plazo. Esta manera de trabajar tiene enormes beneficios y así lo vemos cada día en la consulta ya que en Fisiother siempre hemos apostado fuerte por la recuperación activa. Y la ciencia nos da la razón.

Los fisioterapeutas de Fisiother tenemos titulación de posgrado (cursos de especialización y másteres) en ambas ramas de terapia manual y los pacientes pueden apreciarlo en la calidad de nuestros tratamientos. En FISIOTHER están  en BUENAS MANOS.

Si Parquesol es “Un lugar para vivir” ahí está Fisiother

La pasada semana se acercaron nuestros amigos de La 8 Valladolid a visitar Fisiother. Dentro de su programa “Un lugar para vivir” conocimos los negocios más importantes y representativos del barrio y, como no, ahí estaba Fisiother.

En el reportaje les contamos cuáles son las principales terapias que usamos con vosotros, también nuestras especializaciones y cómo funcionan nuestros grupos de Pilates y de hipopresivos. El vídeo, nos enseña muy bien cómo funciona la clínica: con tratamientos personalizados en salas muy cómodas para los tratamientos de fisioterapia, con modernas y acondicionadas salas para las clases Pilates individuales o en parejas, con grupos reducidos de Pilates, hipopresivos, reeducación postural…

Es un vídeo cortito, así que no dudes en verlo. Es una gran carta de presentación en la que además de conocer por dentro nuestra clínica. Además en él podrás conocer a Esther y a su gran equipo de fisioterapeutas. También te recordamos que en Fisiother te podemos ayudar con casi cualquier problema físico. Así que, aunque tu problema no salga en el vídeo, consúltanos porque puede que podamos ayudarte.

Por último agradecer a todos los figurantes que salen en el vídeo. Sin ellos habría sido imposible explicaros lo que hacemos en la clínica ¡¡¡Mil gracias!!!

 

Un lugar para vivir (5 de julio de 2018)

¿Hiperpresivo o hipopresivo? Quédate con el hipopresivo

Volvemos a un tema del que ya hemos hablado en otras ocasiones, pero que nunca está de más recordar: el ejercicio hipopresivo o ejercicio de baja presión. Ahondemos un poco más en qué significa  alta o baja presión.

En un hiperpresivo (o abdominal clásico), la variación de presiones torácica, abdominal y pélvica es positiva. ¿ Y cómo se interpreta esto? En un abdominal clásico, en el que subo la cervical en una apnea inspiratoria, aumenta la presión hasta más de 30 mmHg. Eso podría regularse si realizáramos una espiración al hacer el abdominal, pero aun así seguiría habiendo bastante presión interna.

Un ejemplo

Para entenderlo mejor, imaginemos la cavidad del abdomen como un globo. Ese globo está delimitado por el diafragma por la parte de arriba, el suelo pélvico por debajo, la pared abdominal por delante y la zona lumbar por detrás.

Tendremos en cuenta el funcionamiento del diafragma para seguir entendiendo esta explicación: el diafragma se tensa en la inspiración, es un musculo inspiratorio, y cuando inspiramos, los pilares del diafragma tiran del mismo hacia abajo, descendiéndole. Todo lo contrario cuando espiramos, si todo esta en correcto funcionamiento, al echar el aire el abdomen está relajado y vuelve a ascender.

 

Dicho esto, sigamos con nuestro globo: si presionamos las paredes de un globo, el aire tiene que distribuirse hacia arriba y hacia abajo para mantener el volumen de aire. ¿Qué pasa si hacemos un abdominal aguantando el aire en apnea inspiratoria? Como decíamos antes, en inspiración el diafragma desciende, por lo que ya estamos empujando una primera pared. Además, contraemos nuestro abdomen, por lo que ya hay presión desde el diafragma arriba y desde los laterales. A nuestra cavidad abdominal no le queda otra que llevar ese volumen hacia el suelo pélvico. Y esto se traduce en el suelo pélvico como una hiperpresión, que puede dar lugar a incontinencias (tanta incontinencia es el escaparse unas gotitas ante un esfuerzo como el tener frecuentes ganas de ir al baño y que la vejiga no esté llena) e incluso puede llegar a producir prolapsos (frecuente sensación de pesadez en el suelo pélvico en los casos más leves).

 

¿Quién debe hacerlo?

Volvamos al tema de siempre, NO SÓLO LAS MUJERES TIENEN PROBLEMAS DE SUELO PÉLVICO. Disfunciones sexuales, incontinencia tras una prostactectomía o lesiones en el nervio pudendo (muy comunes en los ciclistas) pueden ser el resultado de esta hiperpresión, así como las hernias inguinales o umbilicales, más comunes en hombres que en mujeres por la disposición de su suelo pélvico. La hiperpresión puede estar presente en cualquier cuerpo, sea del género que sea.

El ejercicio hipopresivo, basado fundamentalmente en un trabajo postural y respiratorio, no solo no ejerce esa presión en los órganos internos de la pared abdominal, si no que los descomprime, realizando una succión de las vísceras pélvicas a través del ascenso del diafragma en la apnea espiratoria. Se traduce en una disminución de presión a nivel torácico y pélvico, manteniendo neutra la presión abdominal, y obteniendo una presión interna negativa como resultado.

Por supuesto, al ser un trabajo postural y respiratorio, va a influir positivamente en problemas posturales (hipercifosis dorsal, hombros enrollados, hiperlordosis lumbar,…) mediante el trabajo de cadenas miofasciales, y también va a tener efectos beneficiosos en nuestra capacidad respiratoria.

Los objetivos que marcamos a través del ejercicio hipopresivo son los siguientes:

  • Tonificar la faja abdominal para ganar en estabilidad abdomino-lumbo-pélvica, además de disminuir el perímetro de cintura.
  • Mejorar la postura para aliviar dolores posturales a cualquier nivel.
  • Prevenir la aparición de hernias de todo tipo a través de la correcta gestión de presiones.
  • Mejorar los volúmenes y capacidad respiratorios.
  • Prevenir disfunciones del suelo pélvico.
  • Mejorar la circulación al incrementar la vascularización.
  • Mejorar la capacidad deportiva al aumentar el número de glóbulos rojos en sangre.
  • Y en el postparto, ayuda a la mujer a recuperarse más rápidamente de todos los cambios posturales, viscerales, y patologías propias que ocurren durante el embarazo y parto.