ESTE CURSO ANÍMATE CON LOS HIPOPRESIVOS

Comienza el nuevo curso en FISIOTHER y, de nuevo, venimos a recordarte todas las opciones que tenemos para que cuides tu cuerpo. En este caso vamos a recordar en qué consisten los hipopresivos y todos los beneficios que puedes obtener con ellos.

Los ejercicios hipopresivos (o abdominales hipopresivos o gimnasia abdominal hipopresiva) son ejercicios de tipo postural y respiratorio basados en la disminución de la presión intraabdominal. Más concretamente, se produce una disminución de presión a nivel torácico y pélvico, manteniendo neutra la presión abdominal, (dando como resultado presión interna negativa).

Esta presión negativa es la diferencia fundamental con los abdominales clásicos; al realizar un abdominal o crunch, se produce un aumento de la presión intraabdominal. Esto provoca un empuje de las vísceras pélvicas hacia afuera, acompañado de un abombamiento del abdomen,  dando lugar a riesgo de hernias (discales, umbilicales o inguinales) y prolapsos.

ABDOMINAL CLÁSICO  

ABDOMINAL HIPOPRESIVO

Trabajo respiratorio

El trabajo respiratorio se basa en el funcionamiento del diafragma: es importante entender que en la inspiración los pilares del diafragma tiran del mismo hacia abajo y, de la misma forma, en la espiración vuelve a subir. En los ejercicios hipopresivos, tras la espiración se realiza una apnea espiratoria, acompañada de una aspiración diafragmática. Como el diafragma está arriba al soltar el aire, esa aspiración provoca una succión y elevación de las vísceras pélvicas, además de una contracción involuntaria de la musculatura abdominal y perineal. Por todo esto, los ejercicios hipopresivos están indicados en pacientes diagnosticados de incontinencia urinaria, prolapsos, dolor pélvico, diástasis de recto abdominal, patologías del nervio pudendo, disfunciones sexuales, recuperación tras el parto o hernias de cualquier tipo.

Trabajo postural

El trabajo postural se realiza a través de una correcta colocación de los hombros, cabeza y pelvis, y acompañado de una contracción isométrica de determinados músculos, consiguiendo una postura ideal. Esto quiere decir que los ejercicios hipopresivos están también indicados para cualquier paciente aquejado de patologías cervicales, dorsales, lumbares, o cualquier dolor relacionado con posturas incorrectas o vida sedentaria.  

Beneficios

Este método tiene múltiples beneficios desde la prevención hasta el tratamiento, según los objetivos tanto del fisioterapeuta como del paciente. Entre ellos se pueden numerar:

  • Prevención en la aparición de hernias y disfunciones del suelo pélvico.
  • Tonificación de la faja abdominal y aumento de la estabilidad abdomino-lumbo-pélvica.
  • Aumento de la fuerza y capacidad de contracción de la musculatura del suelo pélvico.
  • Recuperación del postparto, incidiendo en todos los cambios posturales, viscerales, y patologías propias que ocurren durante el embarazo y parto.
  • Mejoras posturales.
  • Mejora a nivel de volúmenes y capacidad respiratorios.
  • Mejora de la circulación (aumento de la vascularización).
  • Mejoras a nivel de la capacidad deportiva (aumento del número de glóbulos rojos en sangre).

Anímate y comprueba si los abdominales hipopresivos son el tipo de ejercicio que necesitas. Cuidar tu salud es lo más importante y en Fisiother sabemos cómo ayudarte. No dudes en consultarnos si tienes cualquier duda.

Fisioterapia en el dolor crónico o persistente

Previamente a la lectura de esta entrada os planteamos una pregunta; ¿sabrías definir en tus propias palabras la palabra “MIEDO”? Os dejamos unos segundos para que lo penséis… ¿ya?

Partiendo de esa base y en función de la definición que has dado, ¿crees que encajaría en la descripción de la palabra “DOLOR”?

Probablemente os hayan venido a la cabeza palabras como “sensación desagradable”, “experiencia incómoda” o expresiones similares para intentar definirlo; pues bien, según la IASP (en inglés, Asociación Internacional para el Estudio del Dolor), se define como:
➔ Experiencia sensorial o emocional desagradable asociada a un daño real o potencial en un tejido, o descrito en términos de dicho daño.

También es conocido por todo el mundo que hay dos tipos de dolor en función de su persistencia en el tiempo y es el dolor agudo que actúa como una señal de alarma ante un daño inminente y el dolor crónico que persiste en el tiempo a partir de un periodo de 3-6 meses.

Pues bien, hoy nos vamos a quedar con el dolor crónico, su forma de actuación en el cuerpo y la mejor manera o estrategia de combatirlo.

¿Qué es el dolor crónico?

Este tipo de dolor es un problema multifactorial que incluye componentes físicos, psicológicos, movilidad reducida, alteraciones del sueño, estrés y muy importante la educación o conocimiento que tenemos acerca del dolor por las experiencias vividas con anterioridad.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce este tipo de dolor como una problema de salud mundial cuya prevalencia está aumentando exponencialmente (en torno al 25-30 % de la población europea). Así pues, el especialista que sea capaz de reconocer este tipo de dolor debe conocer que es multifactorial y que supone desarrollar los planes de tratamiento sobre una buena comunicación médico-paciente y con objetivos acordados mutuamente individualizando el tratamiento a cada individuo considerando características de su dolor, necesidades físicas y psicosociales.

Uno de los problemas de la actualidad con este tema es que se sabe que hay un tipo de dolor que no se corresponde con una lesión real o potencial de la que haya que protegerse, sino que existe una alteración de los mecanismos de información del dolor.El sistema nervioso es una red eléctrica que envía y recibe información constantemente y que en ocasiones se asocian miedos, creencias o componentes cognitivos que provocan cambios en el sistema nervioso y no responden bien a ese tipo de información.

Para hacerlo un poco más visible pondremos un ejemplo práctico:

– Cuando una alarma de una casa se activa porque alguien ha entrado a robar (estímulo doloroso que llega al cerebro), sigue sonando hasta que alguien la desactiva porque se ha resuelto el peligro (respuesta normal frente al dolor).

→ Sería ilógico que esa alarma siguiese sonando si el peligro ya ha pasado ¿no?, pues es lo que pasa en el dolor crónico; el cerebro interpreta una señal que activa un tipo de estímulo, pero una vez que ese estímulo ha desaparecido, sigue activada y se sigue representando como dolor en el cuerpo pese a que ya no tiene por qué.
En este punto sería aconsejable que se enfocase el tratamiento de una forma más activa en la que el paciente entienda como funcionan los mecanismos de dolor para cambiarla forma en la que interpretamos el dolor. No será un trabajo fácil porque hay muchos paradigmas que cambiar; estamos acostumbrados a que se resuelva todo con medicación o con un tratamiento pasivo y lo importante es empoderar al paciente haciéndole ver que su implicación activa es fundamental para resolver o tratar de mejorar su situación.
Como siempre estamos a tu disposición para aclararte cualquier duda. Acude a nosotros y trataremos de ayudarte.

Y recuerda… “Motion is the best lotion” (el movimiento es la mejor medicina).

Además, os recomendamos que veáis el siguiente vídeo de unos compañeros de la Universidad de Valladolid donde os explican de forma más visible el tema que hemos tratado hoy.

Incontinencia urinaria

En la entrada de hoy vamos a explicar qué es la incontinencia urinaria, un tema que a día de hoy sigue siendo tabú para muchas personas afectadas, ya que se estima que el 50% de las personas afectadas no acuden al médico. A través de esta entrada queremos hacer saber que se puede mejorar este tipo de disfunción mediante la fisioterapia, mejorando exponencialmente la calidad de vida.

DEFINICIÓN, TIPOS Y FACTORES CONTRIBUYENTES.

La incontinencia urinaria está causada por una disfunción del suelo pélvico, y se define como la pérdida involuntaria de orina que genera un problema higiénico o social (International Continence Society). Afecta a unos 400 millones de personas en todo el mundo, y a 6,5 millones sólo en España. La prevalencia aumenta con la edad; 1 de cada 4 mujeres sufren incontinencia a partir de los 35 años, y 1 de cada 4 hombres a partir de los 40. Pueden distinguirse varios tipos de incontinencia urinaria:

  • Incontinencia urinaria de esfuerzo (IUE): sensación de escape de orina durante un esfuerzo físico (estornudos, tos, actividades deportivas,…).
  • Incontinencia urinaria de urgencia (IUU): pérdida de orina involuntaria que ocurre inmediatamente después de un deseo imperioso de orinar (urgencia miccional).
  • Incontinencia urinaria mixta (IUM): sensación involuntaria de pérdida de orina que se asocia tanto a esfuerzos (deporte, tos, estornudos) como a urgencia miccional.
  • Incontinencia urinaria postural: sensación de pérdida de orina asociada a cambios posturales (generalmente ocurre al pasar de sentado o tumbado a ponerse de pie).
  • Enuresis nocturna: pérdida de orina que ocurre durante el sueño.
  • Incontinencia urinaria insensible: percepción de incontinencia urinaria sin ser consciente de cómo ha sucedido.
  • Otros tipos: incontinencia urinaria durante las relaciones sexuales, o incontinencia urinaria relacionada con la risa.

Existen numerosos factores que contribuyen a la incontinencia urinaria. Se pueden distinguir:

  • Factores estructurales: déficits en el sistema de cierre uretral (esfínter de la uretra incompetente), en el sistema de soporte uretral (hipermovilidad de la uretra), y/o en el sistema de estabilización lumbo-pélvica (alteración en la transmisión de presiones).
  • Factores modificables: déficits en el control motor muscular y en el sistema músculo-fascial (hiper/hipotonías), y/o factores conductuales (estreñimiento, deportes que producen hiperpresión abdominal, obesidad, tabaquismo y tos, cafeína/teína/alcohol, etc).

 

ALTERNATIVAS DE TRATAMIENTO.

  1. Entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico.

Es el tratamiento de primera línea para pacientes con IUE y IUM. Kegel fue el primero en exponer el beneficio de entrenar la musculatura del suelo pélvico en pacientes con IUE. Una contracción eficaz de la musculatura puede elevar el cuello de la vejiga y aumentar la presión de cierre alrededor de la uretra (de esta forma se evitaría la pérdida de orina ante un aumento de presión intraabdominal).

En este apartado hay que hacer un inciso, y es que hay que decir BASTA AL STOP PIPÍ. Es decir, aunque la sensación de contracción sea como “cortar el pis”, NUNCA se debe realizar durante la micción, ya que es el único momento en el que nuestros esfínteres pueden relajarse, además de que existe la posibilidad de infección por reflujo.

  1. Electroestimulación.

Se utiliza en cualquier tipo de incontinencia, diferenciando el tipo de corriente y de aplicación; se puede utilizar de forma directa (intracavitaria) o a través de neuromodulación. Mediante la electroestimulación se pretende conseguir la contracción pasiva del esfínter uretral, anal, o ambos, y de la musculatura del suelo pélvico (activación refleja). Se utiliza para mejorar el control, fuerza y tono muscular, inhibir el músculo detrusor, o disminuir el dolor.

  1. Ejercicios posturales (gimnasia abdominal hipopresiva, pilates).

Se utilizan para fortalecer la faja abdominal, la cual también forma parte de la musculatura del suelo pélvico en su conjunto. Se ha observado que una contracción sostenida de transverso del abdomen y oblicuo menor junto con la musculatura del suelo pélvico aumenta la presión de cierre de la uretra igual que una contracción aislada máxima de la musculatura del suelo pélvico (visita nuestras anteriores entradas de blog para conocer más sobre estos métodos).

  1. Conos y bolas chinas.

Se utilizan para fortalecer la musculatura del suelo pélvico en IUE, siempre y cuando no molesten y la musculatura tenga suficiente fuerza como para que no se caigan. En IUU se han visto mejores resultados entrenando la musculatura sin ellos.

  1. Entrenamiento conductual (diario miccional).

Combinado con el entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico, se ha visto que la realización de un diario donde se anotan datos como las micciones, cantidad de líquidos ingeridos, pérdidas, etc. es efectivo en pacientes con IUU y IUM.

Puntos gatillo

Tienes un punto gatillo en el trapecio, ¿y eso que es?


Si eres fisioterapeuta seguro que esta conversación te resulta familiar. Y es que a veces hasta a nosotros no cuesta explicar qué es esto de los puntos gatillos. En esta entrada pretendemos arrojar un poco de luz a una de las preguntas más frecuentes que nos encontramos en consulta.

El término punto gatillo fue acuñado por Dr. J. Travell en 1942. De manera simple lo podríamos definir como un punto, dentro de una banda tensa muscular, que son dolorosos a la palpación y provocan una respuesta de espasmo (contracción involuntaria) en dicho músculo y, además, producen dolor referido a la zona descrita para ese músculo.

 

De esta definición podemos sacar varias de las características más importantes de los puntos gatillo:

-Son nódulos dentro de una banda tensa en el músculo, que coloquialmente solemos denominar como “nudos” o “contracturas” (no siendo la forma más adecuada de nombrarlos).

-Al presionar estos puntos vamos a tener una respuesta de contracción involuntaria en el músculo y dolor a ese nivel.

-Además podemos notar dolor en otras zonas (dolor referido) que para cada músculo es una zona diferente y esta descrita específicamente para él.

         
Existen muchos puntos gatillo descritos y los podemos encontrar en prácticamente todos los músculos del cuerpo.

 

Dependiendo si dan clínica o no los podemos clasificar en dos tipos:

-Activos: al presionar sobre el punto produce dolor local y referido y el paciente identifica ese dolor como suyo.

-Latentes: al presionarlos también nos pueden dar las molestias especificas del punto gatillo pero el paciente no reconoce ese dolor.

 

Las causas para que un punto gatillo empiece a dar sintomatología son muy diversas pero podemos destacar la fatiga muscular por malas posturas mantenidas, acciones repetitivas, traumatismos, estrés, etc.

 

Y, ¿cómo se tratan los puntos gatillo?

Pues bien, tenemos dos opciones:

-Tratamiento conservador: compresión isquémica de los puntos, masoterapia profunda, estiramientos miofasciales y crioterapia.

-Tratamiento invasivo: punción seca.


Por supuesto, el tratamiento debe ser aplicado por fisioterapeutas y después de una buena valoración.
Aunque siempre el mejor tratamiento empieza por una buena prevención, y esto lo podemos conseguir mejorando nuestra higiene postural, llevando una vida activa y evitando, en la medida de lo posible, movimientos repetitivos.

Indiba Activ Therapy

Hoy os recordamos que en Fisiother contamos con la mejor tecnología, y en este caso, vamos a hablar de INDIBA ACTIV THERAPY®.

INDIBA integra la terapia manual y el movimiento con la radiofrecuencia, la cual estimula los mecanismos naturales de la regeneración tisular, acelerando de esta forma el proceso de reparación de los tejidos.

La radiofrecuencia es un tipo de radiación electromagnética que trabaja a una señal de 448kHz, lo que permite obtener tanto efectos eléctricos (aumentando la proliferación celular, la permeabilidad, y disminuyendo el dolor), como efectos térmicos (aumento de la oxigenación y de los nutrientes, aumento del drenaje vascular, e incremento del tejido reparador), todo ello actuando desde el interior de los tejidos.

REACCIONES Y EFECTOS FISIOLÓGICOS

INDIBA es capaz de producir tres tipos de reacciones sobre el tejido biológico, dependientes de la intensidad de trabajo utilizada (y temperatura alcanzada): bioestimulación, vascularización o hiperactivación. Cada una de ellas depende del diagnóstico y del objetivo del tratamiento.

BIOESTIMULACIÓN

(fase aguda)

VASCULARIZACIÓN

(fase subaguda)

HIPERACTIVACIÓN

(fase crónica-fibrosis)

Bioestimulación celular

Mayor demanda de oxígeno

↓ Dolor

↓Inflamación

Vasodilatación

↑ Riego sanguíneo

↑ Flujo intracelular de oxígeno

↑ Trofismo celular

Hipertermia

↑↑ Metabolismo celular

Reestructuración de los tejidos.

 

BENEFICIOS

Uno de los grandes beneficios de INDIBA es que se puede integrar con otras terapias como la terapia manual, la cinesiterapia, la punción seca, etc. Se ha visto que acelera la recuperación del tejido dañado, produce mejoras significativas en patologías crónicas, y reduce el dolor desde la primera sesión, siendo una técnica muy segura.

CONTRAINDICACIONES

Las contraindicaciones en este caso son mínimas; INDIBA solo está contraindicado en pacientes con marcapasos o cualquier otro implante electrónico, embarazo, tromboflebitis, heridas abiertas y/o quemaduras, y en pacientes con alteraciones de la sensibilidad. También se tendrá especial cuidado en pacientes con enfermedades como artritis reumatoide generalizada o enfermedades intestinales a la hora de aplicar intensidades altas.

PATOLOGÍAS MÚSCULO-ESQUELÉTICAS TRATADAS HABITUALMENTE CON INDIBA

Entre las patologías que podemos tratar en clínica con INDIBA se encuentran:

  • Procesos artrósicos, artríticos, fracturas.
  • Dolores musculares.
  • Lesiones ligamentosas (esguinces).
  • Lesiones tendinosas (tendinitis/tendinosis).
  • Roturas fibrilares.
  • Lumbalgias, cervicalgias, dorsalgias.
  • Trastornos de la articulación temporomandibular, cefaleas tensionales.
  • Cicatrices, adherencias.
  • Problemas del suelo pélvico y faja abdominal.

Si aún te queda alguna duda, este enlace puede ayudarte a resolverla: https://www.youtube.com/watch?v=p8Da64619rY o siempre puedes ponerte en contacto con nosotros, estaremos encantados de atenderte.