Fisioterapia en el deporte

En la actualidad, recibimos un bombardeo constante sobre la importancia de realizar ejercicio físico para mantener un nivel de salud bueno y prevenir patologías tanto cardíacas como musculoesqueléticas. Como ya hemos comentado en el blog que publicamos anteriormente sobre el ejercicio físico, se sabe que nos aporta multitud de beneficios físicos, psicológicos y fisiológicos.

El problema, es que en ocasiones nos tomamos los consejos médicos al pie de la letra sin prestar atención a posibles errores que cometemos cuando empezamos a hacer ejercicio.

En este pequeño artículo que publicamos, te contaremos el papel que desempeña la fisioterapia en este mundo.

 

¿Qué me puede aportar la fisioterapia deportiva?

Es otra rama dentro de la fisioterapia que va dirigida a todo tipo de personas que realizan deporte de manera preventiva o a nivel aficionado, hasta atletas de alto rendimiento.

 

El trabajo del fisioterapeuta dependerá del tipo de ejercicio que realice la persona y el momento en el que recibe el tratamiento porque existen diferentes maniobras que buscarán la activación muscular (si el tratamiento es anterior a realizar la actividad) o de descarga y liberación muscular (si es posterior al ejercicio). De cualquier modo, ambas maniobras nos ayudarán a mejorar el rendimiento, a evitar lesiones y a mantener el nivel muscular y estructural en condiciones óptimas.

Además, el trabajo de prevención es fundamental en personas que realizan ejercicio; aquí el fisioterapeuta tiene un amplio abanico de técnicas y métodos que nos servirán para conseguir el objetivo, entre ellas se encuentran:

  • Vendaje funcional.
  • Masaje de descarga.
  • Estiramientos pasivos.
  • Ejercicios activos resistidos.
  • Trabajo de propiocepción.

 

¿Y si ya estoy lesionado?

Si te encuentras en esta situación, es importante descartar patologías graves como posibles fracturas o lesiones que necesiten intervención quirúrgica.

A partir de ahí, el trabajo del fisioterapeuta es fundamental para la correcta recuperación de la lesión mediante agentes físicos o planificando una rehabilitación estructurada basada en ejercicios de estabilidad articular, trabajo propioceptivo, fortalecimiento muscular y estiramientos pasivos.

En este punto, sería aconsejado realizar un trabajo multidisciplinar con un preparador físico para adecuar la progresión y la vuelta al deporte para mejorar detalles técnicos y evitar recaídas en la lesión.

Desde Fisiother, contamos con un grupo de profesionales titulados y formados en diferentes técnicas (vendaje, punción seca, fibrólisis instrumental, Indiba Activ…).

Pásate a vernos y resolveremos tus dudas para que sigas haciendo deporte.

¿Hiperpresivo o hipopresivo? Quédate con el hipopresivo

Volvemos a un tema del que ya hemos hablado en otras ocasiones, pero que nunca está de más recordar: el ejercicio hipopresivo o ejercicio de baja presión. Ahondemos un poco más en qué significa  alta o baja presión.

En un hiperpresivo (o abdominal clásico), la variación de presiones torácica, abdominal y pélvica es positiva. ¿ Y cómo se interpreta esto? En un abdominal clásico, en el que subo la cervical en una apnea inspiratoria, aumenta la presión hasta más de 30 mmHg. Eso podría regularse si realizáramos una espiración al hacer el abdominal, pero aun así seguiría habiendo bastante presión interna.

Un ejemplo

Para entenderlo mejor, imaginemos la cavidad del abdomen como un globo. Ese globo está delimitado por el diafragma por la parte de arriba, el suelo pélvico por debajo, la pared abdominal por delante y la zona lumbar por detrás.

Tendremos en cuenta el funcionamiento del diafragma para seguir entendiendo esta explicación: el diafragma se tensa en la inspiración, es un musculo inspiratorio, y cuando inspiramos, los pilares del diafragma tiran del mismo hacia abajo, descendiéndole. Todo lo contrario cuando espiramos, si todo esta en correcto funcionamiento, al echar el aire el abdomen está relajado y vuelve a ascender.

 

Dicho esto, sigamos con nuestro globo: si presionamos las paredes de un globo, el aire tiene que distribuirse hacia arriba y hacia abajo para mantener el volumen de aire. ¿Qué pasa si hacemos un abdominal aguantando el aire en apnea inspiratoria? Como decíamos antes, en inspiración el diafragma desciende, por lo que ya estamos empujando una primera pared. Además, contraemos nuestro abdomen, por lo que ya hay presión desde el diafragma arriba y desde los laterales. A nuestra cavidad abdominal no le queda otra que llevar ese volumen hacia el suelo pélvico. Y esto se traduce en el suelo pélvico como una hiperpresión, que puede dar lugar a incontinencias (tanta incontinencia es el escaparse unas gotitas ante un esfuerzo como el tener frecuentes ganas de ir al baño y que la vejiga no esté llena) e incluso puede llegar a producir prolapsos (frecuente sensación de pesadez en el suelo pélvico en los casos más leves).

 

¿Quién debe hacerlo?

Volvamos al tema de siempre, NO SÓLO LAS MUJERES TIENEN PROBLEMAS DE SUELO PÉLVICO. Disfunciones sexuales, incontinencia tras una prostactectomía o lesiones en el nervio pudendo (muy comunes en los ciclistas) pueden ser el resultado de esta hiperpresión, así como las hernias inguinales o umbilicales, más comunes en hombres que en mujeres por la disposición de su suelo pélvico. La hiperpresión puede estar presente en cualquier cuerpo, sea del género que sea.

El ejercicio hipopresivo, basado fundamentalmente en un trabajo postural y respiratorio, no solo no ejerce esa presión en los órganos internos de la pared abdominal, si no que los descomprime, realizando una succión de las vísceras pélvicas a través del ascenso del diafragma en la apnea espiratoria. Se traduce en una disminución de presión a nivel torácico y pélvico, manteniendo neutra la presión abdominal, y obteniendo una presión interna negativa como resultado.

Por supuesto, al ser un trabajo postural y respiratorio, va a influir positivamente en problemas posturales (hipercifosis dorsal, hombros enrollados, hiperlordosis lumbar,…) mediante el trabajo de cadenas miofasciales, y también va a tener efectos beneficiosos en nuestra capacidad respiratoria.

Los objetivos que marcamos a través del ejercicio hipopresivo son los siguientes:

  • Tonificar la faja abdominal para ganar en estabilidad abdomino-lumbo-pélvica, además de disminuir el perímetro de cintura.
  • Mejorar la postura para aliviar dolores posturales a cualquier nivel.
  • Prevenir la aparición de hernias de todo tipo a través de la correcta gestión de presiones.
  • Mejorar los volúmenes y capacidad respiratorios.
  • Prevenir disfunciones del suelo pélvico.
  • Mejorar la circulación al incrementar la vascularización.
  • Mejorar la capacidad deportiva al aumentar el número de glóbulos rojos en sangre.
  • Y en el postparto, ayuda a la mujer a recuperarse más rápidamente de todos los cambios posturales, viscerales, y patologías propias que ocurren durante el embarazo y parto.

Nuevos propósitos para el 2018: Hipopresivos

Hoy venimos a hablaros una vez más de los hipopresivos. Para aquellos que no los conocen , vamos a explicaros un poquito en qué consisten.

¿Qué son?

Los hipopresivos son una técnica postural combinada con una técnica respiratoria. Es decir, son ejercicios en los que a parte de tonificar nuestra faja abdominal, corregimos nuestra postura y mejoramos nuestra respiración.

 

¿Qué diferencias hay entre un abdominal corriente y un abdominal hipopresivo?

Como su propio nombre indica un hipopresivo (hipo:menos , presivo: presión) Es un ejercicio que disminuye la presión. Pero ¿y dónde disminuye esa presión?

En primer lugar la disminuye en el famoso suelo pélvico del que tantas veces os hemos hablado; por lo que estará muy indicado en personas con disfunciones  en su suelo pélvico. Ya sea por una disminución del tono muscular ( debilidad, incontinencia..) como por un exceso de ese tono (dispareunia, anorgasmia…) También disminuye la presión en la zona lumbar por lo que estará muy indicado en personas con dolor y problemas en esta zona.

Imagina que el médico te ha diagnosticado una hernia lumbar y te dice que necesitas tonificar tu faja abdominal y te pones a hacer abdominales hiperpresivos que no hacen más que fastidiarte más. Pues bien lo bueno del hipopresivo es que disminuye la presión en ese zona porque hace que las vísceras asciendan y a su vez tonifica tu faja abdominal .

 

Corrección postural

Gracias a que existen muchas múltiples posturas podemos trabajar con ello todas las cadenas musculares y adaptarlas así a la patología de cada uno y a sus necesidades posturales. Por ejemplo una persona que nos viene con mucha cifosis a nivel dorsal con ella buscaremos posturas en extensión para elongar esa cadenas muscular anterior acortada. Por el contrario una persona con mucha lordosis lumbar buscaremos posturas con flexión y elongación de su cuerpo.

Y en el ámbito respiratorio podemos destacar que aumentan la capacidad respiratoria ya que con las apneas trabajamos mucho la musculatura inspiratoria como por ejemplo puede ser el músculo serrato. Al aumentar la capacidad respiratoria podemos aumentar con ello el rendimiento deportivo.

Por lo que si tienes cualquier dolor en el cual influya tu postura, problemas en tu suelo pélvico,problemas respiratorios o si simplemente eres deportista y quieres aumentar tu rendimiento, no te lo pienses más, los hipopresivos son para ti.

Entrevista en Onda Cero Valladolid

Hace poco fuimos a visitar a nuestros amigos de Onda Cero Valladolid y mantuvimos una agradable charla con ellos. Hablamos de muchos temas variados, pero, durante la entrevista, nos centramos en todo lo que os puede ayudar la fisioterapia en este curso que acaba de empezar. No lo dejéis pasar y venid a visitarnos cuando antes.

Aquí os dejamos la entrevista completa para que podáis conocer un poco más todo lo que hacemos en la clínica.

Esperamos que os guste y que no dudéis en conocernos en persona en Hernando de Acuña 50. Somos la clínica que puede ayudarte a resolver esos problemillas que nunca te has planteado revisar y que cada día te molestan un poco más.

Entrevista

“Me recomiendan hacer ejercicio”

¿A qué tipo de ejercicio me refiero cuando digo que para un PACIENTE la indicación terapéutica es la terapia activa? ¿Por qué me recomiendan este tipo de “gimnasia”, “deporte”, “ejercicio”? ¿A quién va dirigido? No pretendo hacer una exposición exhaustiva de los beneficios de este tipo de trabajo activo, sólo compartir de una manera práctica nuestro día a día.

Cuando recibimos un paciente en la consulta, nos expone su problema y tratamos de ayudarle a resolverlo. En muchos de estos casos, nos encontramos con un “claro problema de hipomovilidad, rigidez, inactividad o falta de tono, entre otros muchos factores. Hay pacientes que claramente no necesitan de nuestras manos de manera pasiva, si no de manera activa. Qué quiere decir esto, que quizá aunque realizásemos 20 sesiones de terapia manual, esa persona seguiría padeciendo su problema o lo habríamos cambiado de manera poco significativa. En cambio, si realizásemos un TRABAJO ACTIVO DIRIGIDO Y PERSONALIZADO con él, la respuesta sería muy diferente.

¿Qué significa TERAPIA ACTIVA?

Cualquier tipo de tratamiento fisioterapéutico que realiza el paciente de manera activa tras el estudio por parte del fisioterapeuta de su patología y capacidades funcionales. Se consensúan entonces unos objetivos terapéuticos a los cuales vamos a llegar por medio de movimientos dirigidos a ciertas estructuras que consigan modificar al sistema nervioso, capaz de cambiar patrones posturales o movimientos disfuncionales. Estos movimientos son absolutamente controlados y dirigidos por el fisioterapeuta, de manera que sean seguros y útiles para el problema del paciente.

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Deducimos entonces que no vale la recomendación de “has de hacer ejercicio”, no es CUALQUIER EJERCICIO, ES ESTE TIPO DE EJERCICIO. ¿Por qué? Porque quizá tu cerebro ha creído como normal la restricción de movilidad de tu zona lumbar durante años (por ejemplo, no puedes agacharte a atarte el cordón del zapato) y ahora, te han dicho que tienes que hacer ejercicio y has ido un día a la piscina o has salido a caminar y te duele más que antes desde ese día.

Primero tenemos que hacer este ejercicio del que te estamos hablando para recuperar esa capacidad de movimiento natural, eliminar restricciones y que puedas dar un largo paseo sin volver con dolor. O quizá vamos a realizar el paso intermedio entre aquella ciática que te apartó del gimnasio y la vuelta a tu rutina de antes. O a lo mejor tenemos tres hernias cervicales y cualquier ejercicio que intento hacer, me marea. Hay mil razones por las que la realizar un trabajo activo con un fisioterapeuta especializado, va a ser la clave para resolver mi problema y poder hacer las actividades que hacía antes.

Explicación

Es complejísima la explicación de por qué funcionan estas técnicas y sería interminable describirlas todas. Se puede llamar Pilates, Hipopresivo, Reeducación Postural, Mézières, Mulligan… Son métodos dentro de la fisioterapia que van a tener filosofías distintas y se van a utilizar más para unas patologías o para otras. Muchos de ellos tienen como tónica común el trabajo postural.

La POSTURA nos acompaña toda nuestra vida. El mantenimiento de la misma en bipedestación depende de tres sistemas de control sensorial: el sistema visual, el sistema somatosensitivo (sensible a los impulsos de estiramiento, presión y compresión) de las extremidades inferiores (a través del impulso recibido en las plantas de los pies) y el del aparato vestibular. Estos tres centros actúan de una manera conjunta (Hellebrandt, 1938; Paulus et al.,1984; Baron, 1955; Baron et al., 1974). La eficacia del sistema muscular del cuerpo está controlada por el sistema miofascial. Es indispensable el equilibrio entre todos los factores para el mantenimiento de una postura correcta, en función del óptimo desenvolvimiento funcional (Pilat, 2003).

Personalización

A cada paciente que vemos que le puede ayudar este tipo de tratamiento, le intentamos explicar por qué sería beneficioso para él, pero siempre acabamos diciéndole que pruebe, que lo SIENTA y que lo vea por sí mismo. Normalmente se suele recomendar realizar una sesión de terapia activa a la semana, a veces dos. Los cambios suelen aparecer entre los 3 y 6 meses, dependiendo de la cronicidad del problema.

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Existe abundante literatura científica que corrobora nuestra EXCELENTE EXPERIENCIA CLÍNICA con los pacientes pero me quedo con una frase del célebre Patrick Wall: “la fisioterapia es el gigante dormido del tratamiento del dolor”. Las últimas investigaciones nos llevan a corroborar que el tratamiento del dolor pasa por la neurociencia (educación del dolor) y el movimiento. Esto es una certeza en la clínica, hace años que en FISIOTHER lo comprobamos.

En definitiva, os animo a que probéis, no sólo para TRATAMIENTO, sino también como PREVENCIÓN. Las aferencias sensoriales correctas serán capaces de modificar la plasticidad cerebral.