Hoy me toca hablar a mí, al nuevo fichaje de Fisiother.

Para los que no me hayáis visto aún por la clínica, soy Lucía.

A diferencia de Mario, yo sí tenía claro desde enana a lo que me quería dedicar. Todavía recuerdo como si fuese ahora una tarde de verano en la piscina en la que mi madre me pidió que le diese crema en la espalda. Cuando acabé de dárselo mi madre me dijo: “Gracias cariño, si es que tienes manos de ángel” y se me quedó tan grabado que siempre anduve con la idea detrás de la oreja.

De mayor quería ser…

Cuando la gente me preguntaba que iba a ser de mayor yo decía que quería ser fisio. Pero llegó bachillerato y esas dudas que nos corroen a todos. ¿De verdad era fisio lo que quería hacer? Tenía claro que quería ser sanitaria pero barajaba varias carreras: enfermería, nutrición, fisioterapia…

No fue hasta el día de la preinscripción a la universidad cuando tocó decidir y ahí fue cuando lo vi claro,puse mis tres primeras opciones fisioterapia y por último nutrición.

Aunque estudié fisioterapia no dejé de lado la nutrición que hoy por hoy me sigue gustando tanto que he hecho varios cursos de nutrición orientados a la resolución de lesiones. De cómo influye lo que comemos en las lesiones que tenemos, tanto lo que nos perjudica como lo que nos puede beneficiar para acabar con nuestros dolores. Pero no fue eso en lo que primero me formé al acabar la carrera.

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Quedando poco tiempo para terminar, hicimos un curso de vendaje neuromuscular (vendaje de colores como lo llamáis algunos pacientes). Tuvimos una profesora que a parte de enseñarnos cómo donde, por qué y para qué usar esos vendajes, nos enseñó un poquito de lo que es la osteopatía.

Me impresionó la manera que tuvo de abordar una lesión de manera global, no centrándose en la articulación dolorida sino en la globalidad del cuerpo, así que decidí formarme en osteopatía estructural para poder ser capaz también de analizar las lesiones de los pacientes de manera global. Fueron 2 años en los que aprendí bastante, algunas cosas eran nuevas y otras las habíamos visto en la carrera ya.

Deporte

Al igual que Mario y Esther yo también soy una chica muy deportista. Voy bastante al gimnasio y como sabréis ahí se ve a mucha gente realizando ejercicios de manera incorrecta y por tanto lesionándose.

Descubrí el Pilates y toda posición correcta para tonificarnos y decidí formarme en Pilates. Primero suelo, luego máquinas y por último Pilates orientado a embarazadas.

En el de embarazadas nos enseñaron que aunque una esté embarazada puede seguir manteniéndose en forma y además ayudar a tener un pre-parto, un parto y un post-parto mejor.

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Siguiendo esa línea hice un curso de suelo pélvico y dentro de poquito haré uno en el que se trataran diversos problemas del lactante entre los que está el famoso cólico de gases que tanto horroriza a los padres.

Y hablando de horrorizar ¿¡Cómo no iba a tener el curso de punción seca y dolor miofascial!? Las famosas agujas que tanto os hacen sufrir pero que tan efectivas son.

En la práctica clínica me di cuenta que mucha gente viene con dolores de cabeza, cuello, cervicales… y con la base de la osteopatía sabía que los problemas de la mandíbula podían influir en esos dolores; por lo que realicé un curso de ATM( articulación temporo-mandibular) .

Ahí aprendí que hasta la forma en la que masticamos influye en nuestros dolores de cabeza.

Considero que la formación y el aprendizaje en nuestra profesión tiene que ser continuo.

Surgen nuevas técnicas que complementan las anteriores. La cuestión al final es curaros y por ello seguiremos formándonos. Una de las cosas por las que creo que a los fisios se nos considera la tercera profesión más feliz es por vosotros, por vuestro agradecimiento.

No hay nada que mas nos satisfaga que veros salir mejor de lo que entráis a la consulta.

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