Comencemos el año moviéndonos. Lo mejor: Pilates

Una vez más os hablamos de lo importante que es moverse, hacer ejercicio activo, para conseguir una salud plena tanto física como psicológica. Sobre todo, si existe patología, lo más indicado siempre sería hacer ejercicio terapéutico guiado por un profesional (fisioterapeuta). Os hablamos de un tipo de ejercicio terapéutico concreto, muy eficaz, que es el método Pilates.

¿Y eficaz para qué? ¿Es Pilates el tipo de ejercicio que yo necesito?

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El Método Pilates se basa en un trabajo corporal global del cuerpo, combinado con una respiración costo-diafragmática. Lo que buscamos conseguir en nuestros pacientes principalmente es que mejoren su patología, y los resultados buscados a nivel corporal son:

  • Reforzar y tonificar la musculatura tanto movilizadora como estabilizadora (sobre todo esta última).
  • Mejorar la postura (imprescindible para mantener nuestro cuerpo sano en el tiempo).
  • Aumentar la flexibilidad y estabilidad de las articulaciones.
  • Mejorar la conciencia corporal (es necesario conocer cómo está cada segmento de mi cuerpo en cada momento para saber como puedo corregir mis compensaciones).
  • También mejora el estrés al trabajar con la respiración y la concentración.

La vida tan sedentaria que llevamos hoy en día debido a la actividad laboral da lugar a un mal estado musculo-esquelético, apareciendo esos dolores de cuello o de espalda tan comunes. Podemos hablar de malas posturas en nuestro lugar de trabajo, o podemos hablar de un bajo tono de nuestra musculatura por ese sedentarismo, pero lo que está claro es que es imprescindible un trabajo global del cuerpo para poder reactivarse, y eso nos lo proporciona Pilates.

“Bueno, pero yo algo de ejercicio en casa hago, algún abdominal…”

La diferencia de Pilates con el resto de ejercicios es la importancia que le da al transverso del abdomen. El transverso es unn músculo profundo que no se ve a simple vista, y por eso muchas veces olvidamos. Se encuentra justo por detrás de los abdominales, esos músculos que sí podemos llegar a ver. Es fundamental la seguridad del ejercicio, es decir, ninguna estructura se va a poner en riesgo (como pudiera ocurrir en otro tipo de ejercicios) y por el contrario va a ser el ejercicio más indicado para la patología del paciente. Esto ocurre porque nosotros como fisioterapeutas aplicamos nuestros conocimientos sobre las lesiones al método Pilates para encontrar el máximo beneficio en el paciente.

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Pero veamos un caso: los abdominales, como toda musculatura superficial, son musculatura que se encarga del movimiento. En cambio, el transverso del abdomen, como toda musculatura profunda, es musculatura que se encarga de la estabilidad (de las articulaciones, postural). En una lumbalgia, ya sea por un tono muy bajo de los músculos que no nos permite mantener ciertas posiciones en el tiempo, por una hernia o protrusión, lo que necesitamos trabajar es la fuerza de la musculatura profunda. Esta es la que nos va a ayudar a suplir carencias en el caso de hernias o distensiones ligamentarias y, por supuesto, si la musculatura profunda está débil e hipotónica. Esto es trasladable a cualquier parte del cuerpo (los dolores de hombro o cuello por poca fuerza en los músculos estabilizadores profundos e hipertonía en los superficiales también son muy comunes entre los pacientes).

Entonces… ¿me vendría bien hacer Pilates?

Por supuesto que sí, adaptamos el ejercicio activo a tu edad, tu estado físico o a cualquier patología. Tanto si pasas muchas horas sentado a lo largo del día, como si empleas tiempo en el gimnasio pero notas que no mejoran algunos dolores, el Pilates debería ser tu elección. ¡Aprende cómo se comporta tu cuerpo y evolucionemos juntos a cómo debería comportarse!

En Fisiother somos especialistas en este método, no dudes en preguntarnos sobre tu caso.

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